Las Zetas de La Pedriza

Nivel dificultad: 
Alto
Distancia: 
46.80km
Tiempo: 
4 -10 h.
Pendiente máxima: 
14.00%
Ascensión acumulada: 
1 250m
Ciclabilidad: 
Buena
Características: 
posibilidad de baño
bonitos paisajes
ruta larga
vistas panoràmicas

Sin duda alguna esta es la ruta de mayor dificultad física de cuantas ofrecemos, aunque se ve recompensada por las espectaculares vistas que se disfrutan de La Pedriza y del Valle de la Cuenca Alta del Manzanares. Se trata de una de las grandes rutas clásicas de la Sierra de Guadarrama, por lo que será fácil encontrarse con otros ciclistas realizando el recorrido.


La ruta parte desde el Centro Burricleta y conduce hasta el Centro de Educación Ambiental de La Pedriza, donde se abandona la carretera para tomar un sendero que conduce hasta el Collado del Campuzano, donde se toma una pista forestal en perfecto estado. Poco a poco el camino comienza a ascender, se vuelve más serpenteante y se va endureciendo hasta alcanzar el Collado de Valdehalcones.


Una zona más tendida que discurre bajo la sombra de pinos conduce hasta una bifurcación. Se debe girar a la derecha y tomar un camino asfaltado (aunque con numerosos socavones) que lleva en un vertiginoso descenso hasta los populares aparcamientos de Canto Cochino, donde muchos senderistas y escaladores dejan el vehículo para adentrarse en La Pedriza.


Nuestra ruta continúa, gira a la izquierda por una pista forestal, con rumbo norte, para comenzar el ascenso a las famosas ‘Zetas de La Pedriza’. Sin embargo, antes de las primeras rampas, se pasa junto a La Charca Verde, una bonita poza natural formada por el río Manzanares donde bien merece la pena darse un baño.


Las numerosas curvas o zetas que realiza la pista permiten ir ganando altura poco a poco. A medida que se asciende se puede ir disfrutando, entre los pinos que jalonan el camino, de unas magníficas vistas del Valle del Manzanares, de La Pedriza y de las cumbres de La Cuerda Larga.


Los mojones kilométricos se suceden, y superado el 14 finaliza la zona de ascenso más dura. Un tramo donde alternan terreno llano, descensos y ascensos conduce hasta el Collado de Los Pastores, donde se puede disfrutar de un maravilloso paisaje, que permite observar en los días claros incluso la ciudad de Madrid y su llanura. La Pedriza, La Maliciosa, La Cuerda Larga, La Sierra de los Porrones y el embalse de Santillana son algunos de los puntos más significativos.


A partir de aquí el esfuerzo a realizar será mínimo, ya que la pista desciende rápidamente entre los pinos para conducir de nuevo hasta la bifurcación que se tomó al comienzo de la ruta. Tomando la misma pista que en la ida (hacia la derecha, para ir hacia el collado de Valdehalcones) se deshace el camino para llegar de nuevo hasta Manzanares el Real y disfrutar de un merecido descanso tras esta exigente ruta.