Ruta 3 Alt Urgell Valle del río Segre

Nivel dificultad: 
Alto
Distancia: 
26.80km
Tiempo: 
3h40/6h
Pendiente máxima: 
26.20%
Ascensión acumulada: 
864m
Ciclabilidad: 
95% pistas/caminos de tierra y 5% asfalto
Características: 
pueblos auténticos
posibilidad de baño
bonitos paisajes
cultural
Ruta familiar
Grupos
ruta larga
vistas panoràmicas
arquitectura románica
rural

Esta ruta tiene sus inicios culturales en las cercanías de la Catedral, con unas pinceladas de historia y leyendas de la Seu d’Urgell. Continúa hacia el parque del Segre, para bordear la orilla izquierda del río. Merece la pena, disfrutar del llano y tranquilo paseo por esta fresca zona. Pedaleando por la orilla del río se puede contemplar la frondosidad de los árboles de ribera y, si prestáis atención, observar la diversidad de aves que habitan la zona.

Posteriormente, la ruta sube hacia el pueblo de Alàs, lo traviesa por sus callejuelas y continúa hacia la ermita de Santa Maria de les Peces. Desde este mágico lugar se pueden observar unas vistas privilegiadas de todo el Urgellet (la llanura que rodea a la Seu) y Alàs; es recomendable hacer una parada para saborear todo lo que el paisaje nos cuenta.

Después de este pequeño descanso, ya podemos retomar la marcha por el camino que sube. A partir de este punto, la ruta ofrece unas magníficas panorámicas de la montaña que tenemos enfrente, en la solana, el Roc Beneïdor, pues va siguiendo todo el curso del Segre por lo alto, ahora ya por un camino más llano.

A lo largo del camino, se pueden observar diferentes búnkeres, de lo que fue la línea P, habiendo la posibilidad de efectuar una parada cultural en uno de ellos.

Finalmente, la ruta termina en un lugar fresco,  donde una palanca traviesa el río de Vilanova y permite remojarse. Es el momento idóneo para hacer una buena parada y recuperar fuerzas, descansar, bañarse, hacer un picnic,…y en definitiva, disfrutar de la comarca, a otro ritmo.

De vuelta, se recorre el mismo camino en sentido contrario, de modo que permite ver lugares e imágenes que en la ida pueden haber sido pasados por alto. Pasado el pueblo de Alàs, se toma el camino del Segre, ahora por la orilla derecha, para poder-lo apreciar desde otra perspectiva.