Señorío de Nagitz

Nivel dificultad: 
Alto
Distancia: 
14.80km
Tiempo: 
3-5 h
Pendiente máxima: 
25.00%
Ascensión acumulada: 
280m
Características: 
pueblos auténticos
posibilidad de baño
bonitos paisajes
cultural
vistas panoràmicas
rural

Por el margen del río Ultzama nos vamos adentrando en el valle de Ezkabarte hasta llegar a Sorauren. Aquí os contaremos una de las batallas más sangrientas de nuestra historia, en 1813.

Dejamos el camino fluvial y por la pista de Nagitz vamos descubriendo historias acontecidas en estos lugares en un prolongado ascenso. En este lugar donde en la Edad Media vivieron varias familias, solo quedan las ruinas de una sencilla ermita que no hace mucho tiempo todavía estaba en pie, la ermita de la Purísima.

Seguimos avanzando y tras superar una gran cuesta podemos divisar gran parte de este valle y de la cuenca de Pamplona, monte Ezkaba, monte Oxtiasko, monte Txaraka, etc…

Hemos recorrido ya la parte más dura de la ruta y comenzamos un descenso hasta llegar a Aderitz, otro señorío que forma parte de lugares de este valle a los que se les llamó “desolados”. Se trata de pueblos que desaparecieron con las hambres y pestes del siglo XIV y XV. De muchos de ellos solamente queda un nombre semiolvidado y una ermita, la antigua iglesia del pueblo, que ahora se yergue solitaria, etc… Nagitz es otro de ellos.

Posteriormente alcanzamos el pueblo de Makirriain. Os contaremos curiosidades de estos parajes y de los que están en la ladera norte del monte Ezkaba; Garrués y el propio Ezkaba. Pasando por Azotz se vuelve otra vez a la orilla del río para recorrerla en sentido contrario y llegar al punto de inicio.

Se trata de una ruta corta pero de dificultad alta, ya que tiene tramos de fuerte pendiente.